Decenas de hondureños llegan desde la madrugada al Hospital Psiquiátrico Mario Mendoza, en Tegucigalpa, para recibir atención por depresión, ansiedad y otros padecimientos relacionados con la salud mental.

La alta afluencia de pacientes refleja la demanda de servicios especializados en este centro asistencial, al que acuden personas de diferentes regiones del país. Muchos deben esperar varias horas para obtener una consulta, mientras otros realizan sacrificios económicos y recorren largas distancias para recibir atención médica.

Una de las pacientes relató que viajó desde la zona norte de Honduras y salió de su lugar de origen a la una de la madrugada para llegar a tiempo al hospital. Su experiencia refleja las dificultades que enfrentan quienes viven lejos de la capital y necesitan asistencia especializada.

Entre las personas que acuden al centro también se encuentra una mujer de 81 años, quien aseguró que recibe atención desde hace aproximadamente una década, luego de ser diagnosticada con depresión tras dejar de trabajar. Asimismo, otra entrevistada explicó que lleva a su hijo a consulta debido a problemas de nerviosismo.

Pacientes piden continuidad en los servicios

Pese a las largas esperas, algunos usuarios manifestaron que reciben sus consultas y medicamentos de manera regular. Sin embargo, señalaron que las interrupciones provocadas por los paros de labores afectan en ocasiones la continuidad de los tratamientos y dificultan el acceso a los servicios.

La situación pone de manifiesto la necesidad de fortalecer la atención en salud mental en Honduras, garantizar el abastecimiento de medicamentos y mantener la prestación continua de consultas, especialmente para las personas que dependen del sistema público y no cuentan con recursos para acudir a centros privados.

La demanda en el Hospital Mario Mendoza evidencia la importancia de mejorar la capacidad de respuesta del sistema sanitario para atender oportunamente a la población que necesita apoyo especializado en salud mental.