La dirigente del principal partido de oposición de Taiwán, Cheng Li-wun, llegó a Shanghái para comenzar una visita oficial que marca un hecho poco común, al tratarse del primer viaje de este tipo en casi diez años.
La presidenta del Kuomintang realizará una gira de varios días que también incluye paradas en la provincia de Jiangsu y en Pekín. Durante su recorrido, se prevé que visite lugares históricos vinculados a Sun Yat-sen.
Autoridades chinas, a través de la agencia estatal Xinhua, calificaron el encuentro como una oportunidad relevante para fortalecer el diálogo entre el Kuomintang y el Partido Comunista de China, en un contexto político complejo.
Antes de su salida, Cheng expresó que la paz entre Taiwán y China es posible si existe voluntad política, destacando la importancia de evitar conflictos y preservar la estabilidad en la región.
De acuerdo con reportes, existe la posibilidad de que la dirigente se reúna con el presidente chino Xi Jinping, aunque dicho encuentro aún no ha sido confirmado oficialmente.
Este viaje ocurre en un momento delicado en las relaciones entre ambos territorios, en medio de tensiones políticas y debates sobre defensa en Taiwán, así como de la postura de China, que considera a la isla como parte de su territorio, situación que continúa generando fricciones en el escenario internacional.
