La tensión política en Honduras se intensificó desde la noche del martes, cuando las instalaciones del Consejo Nacional Electoral (CNE) ubicadas en el Instituto Nacional de Formación Profesional (Infop) fueron reforzadas con un fuerte contingente de efectivos de las Fuerzas Armadas y numerosos agentes de la Policía Nacional.
La medida se adoptó tras la convocatoria realizada por el expresidente y coordinador del Partido Libertad y Refundación (Libre), Manuel Zelaya Rosales, quien llamó a los colectivos de su organización a movilizarse hacia el Infop para “defender el voto” y exigir transparencia en el proceso electoral.
La presidenta del CNE, Ana Paola Hall, solicitó formalmente al jefe del Estado Mayor Conjunto, Roosevelt Hernández, que se garantizara la seguridad del personal, el material electoral y las instalaciones.
Hall subrayó que el resguardo militar responde al mandato constitucional de proteger los bienes del Estado y asegurar la integridad del proceso democrático.
En las afueras del Infop se concentraron decenas de simpatizantes de Libre, quienes denunciaron lo que consideran un “golpe electoral en marcha” y exigieron un conteo manual voto por voto.
La protesta se da en el marco del escrutinio especial de 2,773 actas, etapa decisiva para definir los resultados finales de las elecciones generales celebradas el 30 de noviembre.
