El ministro de Energía, Eduardo Oviedo, afirmó que el Gobierno de Honduras no prevé incrementos agresivos en los precios de los combustibles, pese a las tensiones que persisten entre Estados Unidos e Irán por el estrecho de Ormuz y la incertidumbre que continúa afectando al mercado internacional del petróleo.

Oviedo explicó que el conflicto en Medio Oriente mantiene en alerta a los mercados energéticos; sin embargo, expresó su confianza en que las negociaciones entre ambos países permitan reducir las tensiones y contribuir a la estabilidad de los precios del crudo.

El funcionario comparó la situación actual con el comportamiento observado durante el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania en 2022, cuando los combustibles registraron fuertes incrementos que posteriormente fueron disminuyendo de manera gradual hasta estabilizarse.

Esperan una tendencia similar a la de 2022

Según el ministro, la expectativa del Gobierno es que el mercado internacional mantenga un comportamiento similar al registrado hace cuatro años, con un aumento inicial seguido por una reducción progresiva conforme avance la situación diplomática.

Asimismo, consideró que los recientes ataques de Estados Unidos han afectado parte de la capacidad militar y de la infraestructura nuclear de Irán, aunque insistió en que un acuerdo diplomático será determinante para evitar una mayor escalada del conflicto.

Oviedo reiteró que, hasta el momento, no se proyectan incrementos sostenidos en los precios de los combustibles en Honduras, aunque aclaró que la evolución del mercado dependerá del desarrollo de los acontecimientos internacionales.

Mientras tanto, la Secretaría de Energía mantiene vigente una nueva estructura de precios que incluye rebajas en la mayoría de los derivados del petróleo, mientras que el Gas Licuado de Petróleo (GLP) de uso doméstico continúa subsidiado por el Gobierno, sin variaciones en su precio para los consumidores.