Los consumidores hondureños no enfrentarían un incremento en la tarifa de energía eléctrica durante los primeros seis meses de aplicación de la recién aprobada Ley de Justicia Energética, según explicó el secretario del Congreso Nacional, Carlos Ledezma.
La normativa fue aprobada con 78 votos a favor y contempla una serie de medidas destinadas a modificar el funcionamiento del subsector eléctrico, además de buscar mejoras en la situación financiera y operativa de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
De acuerdo con Ledezma, uno de los efectos inmediatos de la legislación será mantener estable el costo de la electricidad para los usuarios mientras comienzan a implementarse las reformas previstas.
Gobierno subsidiaría un eventual incremento
El secretario del Congreso explicó que, si durante los primeros seis meses se produjera algún aumento en la tarifa eléctrica, el Gobierno asumiría el costo mediante un subsidio.
La medida podría extenderse por otros seis meses en caso de que las condiciones del sistema requieran mantener el apoyo a los consumidores.
Según el parlamentario, esta disposición forma parte de las acciones de corto plazo incluidas en la nueva legislación, mientras se desarrollan las transformaciones estructurales contempladas para el sector.
Reforma busca limitar contrataciones directas
Otro de los cambios señalados por Ledezma está relacionado con la forma en que se adquirirá la energía eléctrica.
La nueva normativa establece mayores controles sobre estos procesos y plantea que las compras de energía deberán realizarse mediante licitaciones, con el objetivo de reducir el uso de contrataciones directas y fortalecer la transparencia.
El legislador sostuvo que estos mecanismos permitirán una mejor planificación de las necesidades del sistema y podrían contribuir a mejorar progresivamente el funcionamiento del sector eléctrico.
Reforma recibió 78 votos
Ledezma destacó que la aprobación de la Ley de Justicia Energética contó con la participación de diputados pertenecientes a las cinco bancadas representadas en el Congreso Nacional.
Finalmente, la iniciativa obtuvo 78 votos favorables, dando paso a la implementación de las medidas previstas para el corto, mediano y largo plazo.
Las autoridades esperan que la reforma contribuya a mejorar las condiciones del sistema eléctrico nacional y, al mismo tiempo, evitar impactos inmediatos en el bolsillo de los consumidores.
