La Empresa Nacional de Artes Gráficas (ENAG) reporta una deuda de más de 70 millones de lempiras, resultado de la gestión caótica y derrochadora de su exgerente, Edis Moncada.
Este funcionario es recordado porque se negó a imprimir la declaratoria oficial de las elecciones generales y en su lugar publicó un decreto ilegal, aprobado por Luis Redondo y seis diputados más, en el que se pedía un nuevo escrutinio de esos mismos comicios.
El nuevo gerente, Juan Manuel Gálvez, denunció que entre los gastos escandalosos destacan la impresión del polémico ‘Libro del Golpe de Estado J28’, que hoy no genera ingresos; la compra de papel importado desde Italia a costos exorbitantes y una planilla inflada casi 200 empleados más de los 180 que tenía.
Gálvez explicó que el grueso de la deuda, más de 30 millones de lempiras, corresponde al material adquirido en la gestión anterior, mientras que otros 10 millones se deben al Instituto Nacional de Jubilaciones y Pensiones de Empleados del Poder Ejecutivo (Injupemp), cooperativas, el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) y el Servicio de Administración de Rentas (SAR).
Según el gerente, los ingresos de la institución no alcanzaban para cubrir la totalidad de la planilla, lo que obligó a realizar pagos parciales.
PUBLICACIONES COSTOSAS
Sobre las publicaciones polémicas, Gálvez detalló que la administración anterior había proyectado una segunda edición de 50,000 ejemplares del Libro del Golpe de Estado, con un precio estimado de 537 lempiras por unidad, pero la venta no cubrió los costos.
Actualmente, la institución no recupera nada de ese dinero, y el material que queda no es reutilizable para ediciones normales, por lo que será necesario buscar emisiones especiales para aprovecharlo.
En cuanto al origen del material, el director señaló que la mayoría de los proveedores son locales, aunque parte del papel utilizado fue importado desde Italia, aumentando los costos y complejidad de la producción.
Entre otras irregularidades, Gálvez denunció un exceso de personal, pasando de 160-170 empleados hace 4 o 5 años, a 282 actualmente, cuando la plantilla ideal debería ser de no más de 180 personas, entre personal operativo y administrativo.
El director explicó que la administración está analizando todas las medidas necesarias para mejorar la rentabilidad y las finanzas, y que, si es necesario ajustar la plantilla, se tomarán decisiones responsables.
NO HAY INFORMACIÓN
Respecto a los proveedores del libro del golpe, Gálvez aseguró que la ENAG ha sostenido reuniones graduales explicando la crisis institucional y financiera, acordando pagos cautivos y progresivos.
Además, enfatizó que no se continuará imprimiendo este tipo de material, evitando pérdidas adicionales y polémicas.
Sobre los libros del J-28 y el periódico Poder Popular, el director indicó que la revisión se complica por la falta de información completa de la administración anterior, pero que durante este mes esperan tener datos claros y confiables para tomar decisiones definitivas sobre la deuda y los insumos utilizados.
