Las Naciones Unidas anunciaron una nueva donación de 20 millones de dólares para apoyar a Honduras ante los efectos de la sequía provocada por las condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño.

El coordinador residente de la ONU en Honduras, Alejandro Álvarez, informó que con estos nuevos recursos el organismo internacional ha movilizado alrededor de 86 millones de dólares para atender la emergencia climática y sus consecuencias en diferentes zonas del país.

La ayuda fue anunciada durante el I Congreso por la Seguridad Alimentaria de los Pueblos, desarrollado en el Congreso Nacional, donde se abordó la necesidad de establecer acciones permanentes frente a la crisis hídrica.

Sequía afecta al Corredor Seco

La Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) mantiene alerta roja en 75 municipios y alerta amarilla en otros 71 debido a la prolongada sequía que afecta principalmente el centro y sur del territorio hondureño.

La situación ha provocado pérdidas en cultivos, afectaciones al ganado y dificultades para garantizar el acceso al agua potable en varias comunidades.

Álvarez explicó que anteriormente la ONU había destinado unos 62 millones de dólares para 33 municipios y otros cuatro millones del Fondo Humanitario Regional para cinco municipios como parte de acciones anticipatorias.

ONU priorizará agua, alimentos y producción agrícola

El representante de Naciones Unidas señaló que la respuesta debe ser integral y atender sectores como la alimentación, agua potable, nutrición, salud y producción agrícola.

Entre las acciones consideradas prioritarias mencionó la instalación de filtros, plantas potabilizadoras, pozos y bombas para garantizar el acceso al agua para consumo humano.

También destacó la importancia de proteger las cosechas y apoyar a los pequeños productores para evitar un mayor deterioro de la seguridad alimentaria.

Álvarez advirtió que los recursos disponibles nunca serán suficientes para atender todas las necesidades, por lo que será necesario priorizar las zonas más afectadas.

Finalmente, aseguró que Honduras atraviesa un escenario de inseguridad alimentaria deteriorada, pero no de hambruna, y llamó a fortalecer la capacidad del país para enfrentar futuros fenómenos climáticos.