La selección de Portugal vivirá un momento cargado de emoción en su debut en el Mundial 2026, luego de que los padres del fallecido futbolista Diogo Jota fueran invitados por la Federación Portuguesa de Fútbol para acompañar al equipo durante el encuentro frente a la República Democrática del Congo en Houston.

Joaquim e Isabel Silva viajaron a Estados Unidos como invitados especiales del organismo federativo y fueron recibidos por autoridades del fútbol portugués, en un gesto que busca mantener vivo el legado del exdelantero, cuya partida dejó una profunda huella en el deporte luso.

Antes del compromiso mundialista, los familiares sostuvieron encuentros con dirigentes de la Federación, representantes diplomáticos y autoridades gubernamentales portuguesas, quienes reiteraron su apoyo y reconocimiento a la familia del jugador.

Desde las gradas del estadio de Houston, los padres de Jota presenciarán el estreno de Portugal en la Copa del Mundo, en un homenaje que simboliza el cariño y respeto que el país continúa profesando hacia una de sus figuras más destacadas.

La selección portuguesa ha mantenido vivo el recuerdo del atacante desde su fallecimiento. Incluso, el seleccionador Roberto Martínez expresó anteriormente que el equipo disputaría el torneo con “27 jugadores más uno”, reflejando la presencia simbólica de Jota dentro del grupo.

Como parte de los tributos, los futbolistas portarán un brazalete conmemorativo y la Federación ha impulsado diversas iniciativas para preservar la memoria del exjugador, entre ellas la publicación de un libro dedicado a su vida, carrera profesional y legado humano.

Nacido en Gondomar en 1996, Diogo Jota construyó una destacada trayectoria en clubes como Paços de Ferreira, Oporto, Wolverhampton Wanderers y Liverpool, además de convertirse en una pieza importante de la selección portuguesa.

El delantero falleció el 3 de julio de 2025 junto a su hermano André Silva en un accidente de tránsito ocurrido en España, un hecho que conmocionó al mundo del fútbol y generó innumerables muestras de solidaridad a nivel internacional.

A casi un año de su partida, Portugal continúa rindiendo homenaje a quien fue no solo uno de sus mejores futbolistas, sino también una figura profundamente admirada dentro y fuera de las canchas.