El conductor del autobús involucrado en el accidente de tránsito en el que murieron cuatro agentes de la Policía Nacional en el departamento de Lempira el pasado 4 de febrero, fue remitido al Ministerio Público y podría enfrentar una pena de entre tres y siete años de prisión, informaron este jueves las autoridades.
El hondureño es señalado como responsable del hecho ocurrido en la carretera CA-11, a la altura de Río Grande, municipio de Gracias. Según las autoridades, deberá responder por los delitos de homicidio imprudente, lesiones imprudentes y daños.
De acuerdo con el informe oficial, la remisión del sospechoso se realizó tras concluir las diligencias investigativas desarrolladas por los equipos policiales, quienes recolectaron indicios y elementos probatorios relacionados con el accidente.
Las investigaciones preliminares indican que el conductor del autobús realizó una maniobra de frenado seguida de una maniobra evasiva hacia la izquierda. En ese momento, una patrulla policial que circulaba por la zona impactó de forma lateral contra la unidad de transporte.
Producto de la colisión, el conductor de la radiopatrulla perdió el control del vehículo, salió de la calzada, chocó contra un poste del tendido eléctrico y posteriormente volcó tras dar varias vueltas, provocando la muerte inmediata de cuatro agentes.
Pena que podría enfrentar
El inspector Darwin Hernández, jefe de la Sección de Investigación de Accidentes de Tránsito (SIAT), explicó que el delito de homicidio imprudente contempla penas de entre tres y siete años de cárcel, aunque será un juez quien determine la responsabilidad penal del acusado tras el desarrollo del proceso judicial.
Los agentes fallecidos son: Leydi Licona Cáceres, José Henry Pérez Saldívar, Isaís Gutiérrez Fúnez y Yury Benítez Mejía. Además, otros siete policías resultaron heridos. Dos de ellos, incluido el conductor de la patrulla, ya fueron dados de alta médica.
Otros dos agentes permanecen en estado delicado y continúan bajo intervención médica, mientras que dos más se reportan estables y conscientes, según detalló Hernández.
