Aunque ya se conoce una buena parte de su gabinente, Seguridad y Defensa son las dos secretarías claves que le faltan por nombrar al Presidente Nasry Asfura y cuyos titulares podrían conocerse en las próximas horas.
Por ahora, el gobernante juramentó una veintena de funcionarios de primer orden, entre ellos, los ministros de Finanzas, Educación, Infraestuctura y Salud, como los pilares claves de su agenda de los primeros cien días.
En el caso de Salud, ha decidido personalmente gestionar esta dependencia estatal con el fin de abastecer inmediatamente de medicina los hospitales y reducir la mora quirúrgica de 14 mil hondureños en lista de espera de cirugías mayores.
En las últimas horas también nombró a titular de Agricultura y Ganadería y Conservación Forestal con el que piensa atender la seguridad alimentaria y la quema de bosques en este verano. En este grupo de secretarías afines, está pendiente de juramentar al encargado de Recursos Naturales y Ambiente (SERNA), aunque se maneja que esta depedencia, junto a Hondutel, Infop y unas cuantas más, sería para los liberales como parte de las negociaciones durante la elección del presidente del Congreso, Tomás Zambrano.
Igualmente, han sido juramentados los titulares del, Servicio de Administración de Rentas (SAR) y el director de Aduanas, como pilares en la recaudación tributaria para oxigenar la Caja Unica del gobierno, que ha quedado en cero, por el despilfarro en los últimos dos meses del gobierno recién salido, según denunció la designada presidencial, María Antonieta Mejía.
SEGURIDAD Y DEFENSA
Hay otro grupo de instituciones relevantes que siguen acéfalas, además de Seguridad y Defensa, entre ellas, la Secretaría de Desarrollo Económico (antes Industrias y Comercio), el Fondo Hondureño de Inversión Social (FHIS), la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS), CONATEL, INJUPEMP y el Instituto Nacional Penitenciario (INP), clave para el manejo del ingobernable sistema carcelario del país.
En el caso de las secretarías de Seguridad y Defensa, el dilema que tiene Asfura, según los analistas, es que son dos instituciones, que por su naturaleza, deben escoger con pinza a sus titulares.
Tanto en las cúpulas militares como policiales, se maneja la idea de que no sea un ministro eminnentemente civil quien dirija estas instituciones y peor si pertenecen a las ramas invertidas: que sea policía retirado y quiera dirigir Defensa o que un militar gestione Seguridad.
Los analistas miran con extrañez la tardanza del Presidente Asfura en estos dos nombramientos, por tratarse de la sensibilidad en la seguridad pública y en un momento en el que la narcoactividad, la extorsión y el crimen en general no se detiene.
Consideran también que los futuros ministros deben ser eminentemente profesionales para evitar politizar ambas instituciones, como sucedió con los funcionarios que ejercieron el cargo en el gobierno pasado, tanto, la ministra de Defensa y que a su vez era la candidata presidencial del oficialismo, Rixi Moncada. No menos reprochable fue el desempeño del ministro de Seguridad, Gustavo Sánchez, quien se declaró abiertamente afín al partido de gobierno, Libre, y hasta maquilló cifras de un supuesto descenso de los índices de criminalidad, como lo denunció su viceministra, Julissa Villanueva.
CANDIDATOS
Hasta ahora, se mencionan a varios candidatos para esas secretarías. En el caso de Defensa, se ha dicho que el exjefe de las Fuerzas Armadas, Isaías Barahona, quien también fue vicecanciller en el gobierno del expresidente Juan Orlando Hernández, estaría en la lista de candidatos.
El viernes pasado, se remuró que visitó la Casa de Gobierno y se estuvo a la espera de su anuncio, algo que no sucedió. En las últimas horas, al parecer, ha sido descartado para el cargo.
Por el lado de Seguridad, el nombre del exdirector de la Policía Nacional, Héctor Iván Mejía Velásquez, suena entre los candidatos, aunque otras fuentes aseguran que su colega, Gerson Velásquez, ya retirado también, podría ocupar ese ministerio.
