El subsecretario de Hidrocarburos de la Secretaría de Energía (SEN), Henry Acosta, informó que Honduras registraría leves incrementos en los precios de los combustibles la próxima semana debido al impacto que mantienen las tensiones entre Estados Unidos e Irán sobre el mercado internacional del petróleo.
El funcionario explicó que la escalada del conflicto en Medio Oriente elevó las cotizaciones internacionales de los carburantes y, aunque se espera una estabilización gradual, la próxima estructura de precios reflejaría aumentos en los derivados del petróleo.
«Todos esperábamos que este conflicto terminara rápido, pero también avizorábamos que no iba a ser en el tiempo que preveíamos. Hemos visto una escalada por parte de los Estados Unidos e Irán, y eso ha disparado el precio de los combustibles», manifestó Acosta.
Asimismo, indicó que el cálculo de los precios nacionales se basa en un promedio de 22 días del comportamiento del mercado internacional. Agregó que durante la última semana el barril de petróleo se cotizó entre 70 y casi 80 dólares, factor que influirá en la próxima revisión de precios.
El subsecretario también destacó que el Gobierno ha destinado más de 900 millones de lempiras para subsidiar el 50 % de los incrementos aplicados a los combustibles y al gas licuado de petróleo (GLP), con el objetivo de reducir el impacto económico en los consumidores.
Gobierno descarta incrementos significativos
Por su parte, el ministro de Energía, Eduardo Oviedo, afirmó que el Gobierno no prevé aumentos agresivos en los precios de los carburantes, pese a las tensiones generadas en torno al estrecho de Ormuz y luego de siete semanas consecutivas de rebajas.
Oviedo señaló que el comportamiento del mercado continuará dependiendo de la evolución del conflicto en Medio Oriente y expresó su confianza en que las negociaciones internacionales contribuyan a reducir las tensiones y estabilizar nuevamente los precios del petróleo.
El funcionario comparó el escenario actual con el registrado al inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania en 2022, cuando los precios del petróleo aumentaron rápidamente y posteriormente comenzaron a descender de forma gradual, aunque advirtió que la evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán seguirá siendo determinante para el mercado energético internacional.
