Los niveles de agua en los principales embalses que abastecen a Tegucigalpa y Comayagüela continúan descendiendo, generando preocupación entre las autoridades ante el riesgo de un mayor desabastecimiento para miles de familias.
La represa La Concepción registra apenas un 25.93 % de su capacidad, mientras que Los Laureles se encuentra en 27.96 %, ambos muy cerca del nivel considerado crítico, establecido en un 25 %.
La situación se complica debido a la falta de lluvias. Agosto cerró con uno de los registros de precipitaciones más bajos en la historia reciente de la capital, mientras que los pronósticos para septiembre, octubre y noviembre tampoco son alentadores.
Julio Quiñónez, jefe de Gestión de Riesgos de la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC), advirtió que, si durante las próximas dos semanas no se presentan lluvias significativas, podría ser necesario modificar nuevamente el calendario de distribución de agua potable.
Entre las medidas que se analizan está ampliar los períodos entre cada abastecimiento hasta 12 días o incluso más, afectando principalmente a los sectores que ya enfrentan dificultades para acceder al recurso.
Ante este escenario, las autoridades también trabajan en la identificación y habilitación de nuevos pozos que puedan funcionar como fuentes alternativas de abastecimiento y reducir la presión sobre los embalses.
De continuar la disminución de los niveles, se contempla un escenario todavía más severo: reducir la distribución de agua a solo dos veces al mes en algunas zonas, utilizando rutas alternas para atender a las comunidades más afectadas.
Con La Concepción acercándose al nivel crítico, las autoridades mantienen bajo vigilancia la situación y esperan que las lluvias puedan contribuir a recuperar los niveles de los embalses y evitar un agravamiento de la crisis hídrica en la capital.
