La Secretaría de Salud (Sesal) mantiene bajo vigilancia epidemiológica a 200 personas que estuvieron en contacto con los seis casos confirmados de sarampión en Honduras, con el objetivo de evitar la propagación de la enfermedad.

El jefe de la Unidad de Vigilancia de la Salud (UVS), Homer Mejía, informó que estas personas permanecen en observación mientras se realizan las pruebas necesarias para confirmar o descartar nuevos contagios.

Las autoridades reiteraron el llamado a los padres de familia para que completen el esquema de vacunación de sus hijos y recordaron la importancia de la inmunización como la principal medida de prevención.

Además, recomendaron a quienes planean viajar al extranjero aplicarse la vacuna al menos 14 días antes del viaje, aunque ya no sea un requisito obligatorio para salir del país.

La Sesal también mantiene vigilancia permanente en los puntos de entrada y salida del territorio nacional mediante equipos de respuesta rápida. Toda persona que ingrese al país con síntomas compatibles con sarampión será aislada de inmediato para evitar nuevos contagios.

Las autoridades advirtieron que el éxito de las medidas de contención depende de que las personas expuestas reciban la vacuna y colaboren con las acciones de vigilancia sanitaria.

El sarampión suele manifestarse entre 10 y 14 días después de la exposición al virus. Sus síntomas iniciales son similares a los de un resfriado y posteriormente aparece un sarpullido característico. En algunos casos puede provocar complicaciones graves, como neumonía o encefalitis, que requieren hospitalización e incluso pueden poner en riesgo la vida del paciente.