El Congreso Nacional de Honduras comenzó el proceso formal de lectura de la renuncia presentada por Rebeca Ráquel Obando a la presidencia de la Corte Suprema de Justicia de Honduras, en una sesión marcada por un ambiente político tenso.
La dimisión fue entregada horas antes, en un contexto de presión legislativa y ante la posibilidad de que se impulsara un juicio político en su contra. Con la lectura del documento ante el pleno, se da cumplimiento al procedimiento requerido para oficializar su salida del cargo.
A pesar de dejar la presidencia del Poder Judicial, Obando continuará ejerciendo como magistrada, mientras se avanza en la designación de su sustituto.
Su decisión es vista como un movimiento para evitar un proceso político en su contra y disminuir el nivel de confrontación institucional.
En la misma jornada, el Congreso también inició la lectura del informe de la comisión especial que investigó al fiscal suspendido Johel Antonio Zelaya Álvarez, quien no se presentó ante el pleno.
La sesión se desarrolló en medio de interrupciones y reclamos por parte de diputados del Partido Libertad y Refundación, mientras se exponían las conclusiones del informe.
Este documento representa una fase clave dentro del juicio político, ya que contiene el análisis de pruebas y testimonios, y abre paso al debate y posterior votación sobre el futuro del funcionario.
