El exconsejero del Consejo Nacional Electoral (CNE), Marlon Ochoa, se pronunció públicamente luego de ser destituido de su cargo, asegurando que la decisión tomada por el Congreso Nacional forma parte de una estrategia en su contra.
A través de sus redes sociales, Ochoa denunció que su salida del organismo electoral no responde a un proceso legítimo, sino a una acción con motivaciones políticas, vinculada —según su versión— a represalias por su postura frente a los resultados electorales.
En su mensaje, el exfuncionario afirmó ser testigo directo de irregularidades en el proceso electoral, sosteniendo que su destitución busca silenciarlo. Además, advirtió sobre supuestas acciones judiciales en su contra, las cuales, según él, tendrían como objetivo llevarlo a prisión.
Ochoa también cuestionó el papel del Congreso y señaló directamente al presidente del Legislativo, Tomás Zambrano, a quien acusó de dirigir un proceso que calificó como injusto y previamente definido.
Asimismo, denunció la existencia de una campaña de desprestigio en su contra y criticó a sectores políticos tradicionales, a los que responsabilizó de manipular el sistema electoral y actuar en función de intereses de poder.
En su pronunciamiento, expresó preocupación por su seguridad personal y la de su familia, asegurando que enfrenta un escenario de riesgo. No obstante, afirmó que continuará defendiendo su postura y que no renunciará a sus denuncias.
Finalmente, hizo un llamado a la población hondureña a mantenerse vigilante ante lo que considera actos de injusticia, reiterando su intención de seguir en la lucha política pese a las adversidades.
