El Marathón dejó escapar una importante oportunidad en casa al empatar 2-2 ante Liga Deportiva Alajuelense, luego de mantener durante gran parte del encuentro una ventaja que lo acercaba a un resultado favorable en la Copa Centroamericana.

El conjunto verdolaga llegó a los últimos minutos con la posibilidad de quedarse con el triunfo, pero el equipo costarricense consiguió la igualdad y dejó abierta una serie que ahora deberá definirse en territorio tico.

El resultado obliga al Marathón a buscar la clasificación como visitante el próximo jueves. Para avanzar, los hondureños necesitan ganar o conseguir un empate con tres goles o más, en una serie que se presenta complicada ante uno de los equipos más fuertes de la región.

Tras el encuentro, el técnico Silvio Rudman expresó su molestia por el marcador, aunque destacó el desempeño mostrado por sus dirigidos.

“Me voy con bronca porque el resultado positivo para nosotros era haber ganado de local, pero me voy con un rendimiento muy bueno del equipo”, manifestó el entrenador.

Rudman consideró que el Marathón tuvo varios momentos de superioridad y generó un importante volumen de juego, aunque reconoció que faltó mayor contundencia para sentenciar el partido.

“En muchos tramos del partido fuimos superiores, tuvimos mucho volumen de juego, nos faltó un poco de contundencia. Más allá de eso, el encuentro lo queríamos ganar”, señaló.

Pese a la frustración por no haber asegurado el triunfo, el estratega verdolaga aseguró que la eliminatoria continúa abierta y confía en que su equipo pueda competir en Costa Rica.

“Es un resultado injusto porque realmente tuvimos mucho volumen de juego. La llave está abierta y Marathón es un equipo que compite no solo de local, sino también de visitante”, afirmó Rudman.

Ahora, el equipo sampedrano deberá preparar el decisivo partido de vuelta, consciente de que necesitará una actuación prácticamente perfecta para eliminar al tricampeón centroamericano y avanzar a las semifinales.