El Gobierno de Irán acusó este viernes al director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, de haber contribuido a justificar las acciones militares emprendidas por Estados Unidos e Israel contra el país mediante informes sobre el programa nuclear iraní que Teherán considera controvertidos.

El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, señaló que la actuación de Grossi habría desviado al organismo de su función técnica e independiente, vinculando sus informes con argumentos políticos utilizados posteriormente para respaldar acciones militares.

Según el diplomático, los informes del OIEA se han convertido en elementos utilizados para construir discursos de amenaza y argumentos políticos y jurídicos contra Irán, lo que, a su juicio, ha reducido la separación entre la supervisión técnica del programa nuclear y la preparación de una posible acción militar.

Bagaei acusó directamente a Grossi de convertir a la agencia nuclear de Naciones Unidas en un supuesto cómplice de la preparación política de una guerra que Teherán considera ilegal.

Resolución del OIEA aumenta las tensiones

Las declaraciones iraníes se producen después de que la Junta de Gobernadores del OIEA aprobara el miércoles una resolución en la que critica a Irán por incumplir sus compromisos relacionados con la no proliferación nuclear y decide remitir el asunto al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

La resolución fue presentada en Viena por Estados Unidos, Alemania, Francia y Reino Unido, y exige a Irán corregir con carácter urgente lo que considera un incumplimiento del Acuerdo de Salvaguardias establecido con el organismo internacional.

Teherán, sin embargo, rechaza las acusaciones y considera que la resolución responde a intereses políticos.

Irán limita acceso de inspectores

La situación se ha complicado desde los ataques de Israel y Estados Unidos contra instalaciones nucleares iraníes. Desde entonces, Irán ha restringido el acceso de los inspectores del OIEA a sus instalaciones.

El organismo continúa sin poder determinar el paradero de aproximadamente 400 kilos de uranio altamente enriquecido, un material que puede encontrarse próximo a niveles de utilización militar, según las preocupaciones expresadas en torno al programa nuclear iraní.

El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, calificó la resolución del OIEA de “ilegal” y de carácter político.

Rezaei también advirtió que la decisión podría generar consecuencias internacionales y provocar que algunos países reconsideren su permanencia en el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), aumentando todavía más las tensiones alrededor del programa atómico iraní.