En una intervención conjunta, la Dirección Policial Antimaras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco), junto con otras unidades de la Policía Nacional de Honduras, logró desactivar un sistema clandestino de videovigilancia instalado por grupos delictivos en el sector de Villa Florencia, en San Pedro Sula.
De acuerdo con la portavoz policial, Abigail Jerezano, esta red tecnológica era utilizada por estructuras criminales para mantener control del territorio y anticiparse a la presencia de las autoridades, como parte de sus actividades de vigilancia ilegal.
Las investigaciones revelaron que los dispositivos habían sido ubicados en puntos estratégicos con el objetivo de monitorear el movimiento de patrullas, observar el ingreso y salida de personas en la colonia y mantener una supervisión constante tanto de residentes como de las fuerzas de seguridad.
El operativo no solo incluyó la remoción de los equipos, sino también la participación de especialistas forenses, quienes analizaron el sistema y confirmaron que se trataba de una instalación no autorizada, fuera de cualquier red de seguridad ciudadana legalmente establecida.
Asimismo, los peritos determinaron que el sistema contaba con tecnología de video de alta resolución y capacidades de captación de audio, lo que representaba una grave violación a la privacidad de los habitantes del sector y a las operaciones policiales.
Con esta acción, las autoridades lograron desmantelar lo que describieron como una red de “ojos y oídos” al servicio del crimen organizado, devolviendo mayor control y seguridad a la zona.
Finalmente, la Dipampco reiteró el llamado a la ciudadanía para denunciar de forma confidencial cualquier instalación sospechosa a través de las líneas habilitadas, como parte de los esfuerzos por recuperar los espacios afectados por la criminalidad.
