Desde este lunes, el costo del pasaje en taxis colectivos experimenta un ajuste, pasando de 20 a 25 lempiras en todo el país. La medida, de carácter temporal, fue implementada tras el incremento en los precios de los combustibles a nivel internacional.
El aumento fue autorizado luego de una serie de reuniones entre autoridades y representantes del sector transporte, según informó el Instituto Hondureño del Transporte Terrestre (IHTT). Este ajuste responde al impacto económico derivado del encarecimiento del petróleo, influenciado por tensiones geopolíticas en el Medio Oriente.
Aunque la decisión ha generado inconformidad entre los usuarios, muchos reconocen que la situación está vinculada a factores externos. Aun así, el alza representa una carga adicional en el gasto diario, especialmente para quienes dependen de este servicio como principal medio de transporte.
Transportistas explicaron que el incremento busca compensar las pérdidas generadas por el alza en los combustibles, ya que anteriormente operar en estas condiciones no resultaba rentable.
Se espera que, una vez se estabilicen los precios internacionales, la tarifa vuelva a su valor anterior de 20 lempiras. Sin embargo, los usuarios consideran que este tipo de medidas siguen afectando considerablemente su economía, en un contexto donde el costo de vida continúa en aumento.
Algunos ciudadanos señalan que el impacto se acumula con el paso de los días, obligándolos a reducir otros gastos básicos. Por otro lado, conductores han notado cambios en el comportamiento de los pasajeros, quienes buscan alternativas más económicas, aunque impliquen mayores riesgos.
Sector transporte pide apoyo económico
Ante esta situación, conductores de taxis directos en la capital han solicitado al Gobierno la implementación de un subsidio que les permita mantener sus tarifas sin afectar a los usuarios.
Entre las propuestas planteadas se encuentra la entrega de un bono compensatorio de 15,000 lempiras, dos veces al año, como medida para enfrentar el aumento constante en los costos operativos.
Asimismo, denunciaron una competencia creciente por parte de plataformas digitales y otros servicios informales, lo que agrava aún más la situación del rubro.
