Alrededor de 500 familias enfrentan una difícil situación debido al aumento histórico del nivel del Lago de Yojoa, cuyo desbordamiento ha provocado inundaciones y daños en viviendas de comunidades cercanas. Una de las zonas más afectadas es la aldea Agua Azul Sierra, en el departamento de Cortés, donde decenas de habitantes han tenido que abandonar sus hogares.

Entre las personas afectadas se encuentra Rosa Guevara, una mujer de 60 años que perdió gran parte de sus pertenencias después de que el agua inundara su vivienda, donde había vivido durante tres décadas junto a su familia. La afectada relató que sus principales fuentes de sustento eran la pesca y la agricultura, actividades que actualmente se han visto limitadas por las condiciones de la zona.

Aunque el nivel del agua ha disminuido ligeramente en los últimos días, las viviendas continúan dañadas y la preocupación persiste entre los pobladores, quienes aseguran que las lluvias y las descargas de la represa siguen agravando la situación. Algunos afectados han tenido que alquilar habitaciones por precios que oscilan entre los mil y dos mil lempiras mensuales, mientras que las casas más amplias pueden costar hasta cuatro mil lempiras, sin incluir los servicios básicos.

La crisis también ha golpeado la economía de las familias, ya que la pesca, una de sus principales fuentes de ingresos, se encuentra limitada. Ante la falta de oportunidades, algunos habitantes han recurrido a la recolección de café para obtener recursos con los que cubrir sus necesidades básicas.

Rosa Guevara manifestó su preocupación por la falta de ayuda y pidió a las autoridades brindar asistencia a las familias que han perdido sus pertenencias y sus medios de subsistencia. Según relató, nunca había presenciado una inundación de esta magnitud durante sus años de vivir en la comunidad.

Por su parte, el comerciante Braulio Mendoza señaló que el agua también ha cubierto tramos de la calle y ocasionado daños en varias viviendas. De acuerdo con los testimonios de los pobladores, entre 20 y 30 casas de Agua Azul Sierra han quedado inhabitables, por lo que solicitan una solución que permita recuperar la tranquilidad y las condiciones de vida en la zona.